Cuaderno de Bitácora Sailoog es el complemento perfecto para tu Bitácora Web Sailoog. Anota en este cuaderno en papel los datos de tus travesías y pásalos luego a tu Blog.
Ha amanecido con un viento del Oeste que nos va a venir estupendo para ir hacia el Este, parece que tendremos suerte, ya que el pronóstico es mantenerse.
La mayor parte de la isla son rocas volcánicas que caen a pico sobre el mar. En la antigüedad era una fuente importante de obsidiana (lava vitrificada de color negro) y de piedra pómez.
El casco fortificado divide en dos la gran bahía, allí está el castillo construido por los españoles sobre una fortaleza Normanda, en cuyos muros crecen silvestres alcaparras, que en realidad son los capullos de las flores. La catedral alberga un sencillo claustro normando. Hay un interesante museo arqueológico donde se recogen todas las piezas encontradas en las islas y que testimonian su importancia a través del tiempo. Tiene un especial interés la sección de restos hallados en pecios, particularmente en Panarea (las Hormigas) y en Filicudi (Cabo Graziano), también de la época helenística hay una vasta colección de cerámica.
Dedicamos la mañana a visitar la ciudad, en especial un barrio donde viven los Liparenses auténticos.
Seguimos el paseo descubriendo nuevos enfoques de la ciudad y su puerto.
Por la tarde los ferries no operan , ya que debido al viento no han podido salir de Milazzo y consecuentemente no hay servicio entre islas. Nos ofrece sus servicios un agente de viajes y aunque es algo mas caro no tenemos otra opción para ir a Vulcano, nos vamos en un barco para nosotros solos, eso si , a toda velocidad, surfeando olas. En esta isla se situaba la fragua del dios Vulcano, en ella hay volcanes todavía activos, aunque la última erupción data de 1890, numerosas fumarolas, chorros de gases y barros sulfurosos calientes de propiedades terapéuticas nos recuerdan que sigue activo en su interior.
Iniciamos la subida al cráter. Tiene un aspecto extraño, rocas de color amarillo y rojo dan un aspecto a veces inquietante. En la cima hay unas vistas impresionantes sobre el archipiélago.
A la vuelta las chicas inician conversación con el otro pasajero, que a la sazón es sacerdote, hicieron muy buenas migas.
Después de cenar largamos amarras, con la fatalidad que nos cae encima un buen chubasco, ponemos proa al estrecho de Mesina, el viento en popa nos permite sacar la génova y navegar bien, sin embargo nos agarra un chubasco con vientos cambiantes y nos obliga a recogerla, el mar nos empuja para todos los lados. Así pasamos la noche agitados y mojados.