Reggio di calabria - Kefallonia
Ubicación
Ayer anocheció con esas nubes que provocan rayos al sol, y que nos ofrecen augurios de buen tiempo.
El día amanece mas claro, sin los nubarrones de ayer, que se pasó el día con sol y chaparrones, aunque sobre las montañas de la vecina Sicilia todavía hay cierta nubosidad. Nuestro barco ha pasado la noche en un muelle cerca de las escaleras que nos permiten acceder a él sin acrobacias.
Saverio nos da los buenos días con unos cruasanes.
Como el museo estaba cerrado ayer, no hemos tenido mas remedio que quedarnos un día mas, la contemplación de esas dos hermosas esculturas nos servirán de puente entre Italia y Grecia, entre el mundo pretérito y el presente.
Nacieron en Grecia sobre el s. V a C., miden casi dos metros, son de bronce hueco, pero pesan 250 Kg. Sus ojos son de marfil, caliza y pasta vítrea y las pestañas de plata. Se diría que les inquietan pensamientos y sentimientos diferentes a cada uno de los dos. Sus expresiones corporales hablan por si mismos:
Uno tiene aspecto invencible y aguerrido, su pierna izquierda se adelanta y parece a punto de hablar.
Otro tiene una mirada asustada, parece que duda y empieza un movimiento de retroceso.
Los dos fueron rescatados del mar en 1972, ¿cuántas mas maravillas todavía están allí ocultadas? La impresión ha sido total, están en una sala para ellos dos, impertérritos. Nosotros éramos los únicos que los contemplábamos mientras una vigilante no nos quitaba ojo para que no sacáramos fotos (no entiendo la razón de ello, salvo que sea para que compres postales) por tanto ruego disculpas porque la calidad de las tomas “robadas” no hace justicia a la belleza de las estatuas.
Hay mas obras interesantes, pero la premura de tiempo hace que nos despidamos de todas ellas con un rápido vistazo. En especial me llamó la atención la cantidad de anclas de plomo rescatas de los pecios, lo que atestigua el tráfico incesante de mercancías desde tiempos inmemoriales.
Hay que comprar para el viaje, sobre todo bebidas que ahora podremos llevar al barco en el taxi de Saverio, que además de esa profesión según su tarjeta comercial ejerce de:
* Servicio a yates * Suministro de astillero * Servicio de agua y gas * Lavandería * Supermercado * Asistencia técnica * Alquiler de coches. En definitiva un auténtico vademecum de ayudas al navegante.
Nos despedimos de Saverio que nos cobra 40 € por sus servicios de taxista y supongo que los cruasanes que nos ha traido.
Recogemos todo y nos preparamos para la navegación que nos llevará a las tierras del siempre recordado Ulises, pero de eso habrá tiempo de hablar.
A las 11,30 abandonamos el puerto de Reggio, con los efluvios de un pollo “Molto ilustrato” que prepara Ofra. El mar plano, el viento localmente del sur en el estrecho , espero que pase al Oeste tal y como figura en el pronóstico. Así da gusto: sol, algo de viento y mar plana, los marineros de verdad, así nos sentimos pletóricos, ¿algo mas? Pues ahora que lo digo, una cervecita fresca no vendría nada mal, con su permiso.
Comemos estupendamente contemplando las orillas de Calabria y Sicilia, mientras el estrecho se va abriendo progresivamente y nosotros vamos tomando el rumbo este que nos llevará a Grecia.
Nos cruzamos con un enorme carguero lleno de contenedores, mientras seguimos la costa por la que discurre una carretera en ella “colgada”.
ITACA
Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
Debes rogar que el viaje sea largo,
Lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
Ni la cólera del airado Poseidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
Y el feroz Poseidón no podrán encontrarte
Si tu no los llevas ya dentro, en tu alma,
Si tu alma no los conjura ante ti.
Debes rogar que el viaje sea largo,
Que sean muchos los días de verano;
Que te vean arribar con gozo, alegremente,
A puertos que tú antes ignorabas.
Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
Y comprar unas bellas mercancías.
Acude a muchas ciudades de Egipto
Para aprender, y aprender de quienes saben
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
Llegar allí, he aquí tu destino.
Mas no hagas prisas con tu camino;
Mejor será que dure muchos años,
Y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
Rico de cuanto habrás ganado en el camino.
No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ella, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
Sin duda sabrás lo que significa Ítaca
KONSTANTINOS KAVAFIS (1863-1933)
¡Qué mejor introducción para nuestro propio viaje a las islas que estos versos!
¡Cómo poder expresar con mas belleza y precisión lo que el viajero debe esperar de un viaje, por no decir de la propia vida!
Mis queridos amigos, compañeros de navegación e internautas que seguís nuestras aventuras; tenemos ante nosotros la posibilidad de realizar un sueño, y lo que es mejor, realizarlo soñando. Soñando con los muchos acontecimientos que a lo largo de la historia se han ido desarrollando en las tierras y en los mares que recorreremos. Soñando con las hazañas que realizaron sus habitantes. Soñando con los mitos eternos que allí se forjaron. Soñando con la filosofía, las artes, el pensamiento en definitiva que alcanzó cimas nunca igualadas. Soñando por fin con el propio sueño y en su materialización.
Grecia es un país que uno se imagina, una historia con la cual se sueña, una civilización que se reconstruye a si misma. Es preciso un gran esfuerzo de imaginación y en recompensa otorga a quien se acerca a ella con ansias de saber datos sin fin. Por fin, Grecia termina conquistando a todos los que llegan a ella, marcándolos con su impronta. Los griegos de hoy nada tienen que ver con sus famosos predecesores, pero no es menos cierto que unos son los herederos de los otros y viven en la casa familiar.
Grecia no es la nación de las playas, sino la de los puertos; se podría pensar que es un sitio turístico, pero es falso, es como un decorado que se superpone a la realidad. Grecia está en las montañas, sus rocas, sus monasterios, hay que buscar y descubrir entre las muchas capas que se superponen, lo que pertenece a cada civilización, aislar el yacimiento arqueológico de su entorno, o... ¿no será mejor degustarla mezclada como una combinación indivisible en si misma? Que cada uno lo haga como le parezca, que despierte todos sus sentidos para gozarla en plenitud, con mas o menos conocimientos históricos, literarios, artísticos, filosóficos, siempre nos quedarán los ojos, los oídos, el gusto, el olfato para quedarnos con esas impresiones básicas que unidas a cada instante concreto formarán ese recuerdo que fijarán una imagen y otra y otra, hasta conformar la película completa del viaje.
Ir a Grecia es como volver al hogar. No en vano, el legado de su antigua civilización domina la conciencia de todas las naciones occidentales, el primer encuentro con el Partenón es como encontrarse en persona con esa estrella de cine de quien se conoce su cara desde todos los ángulos posibles. Llegar a Delfos, al templo de Afea en la Isla de Egina, dejan a uno sin aliento ante tanta belleza y armonía, por no decir precisión matemática. Pasear por donde lo hizo Aristóteles, Platón, Sócrates, etc..., contemplar los teatros donde estrenaron sus obras Esquilo, Sófocles, Eurípides, Aristófanes, etc...
En sus tierras se han librado batallas que han configurado nuestra historia: Maratón, Salamina, Las Guerras Médicas y por último Lepanto, que de haber perdido, tal vez hoy seríamos todos turcos.
¿Qué representa ese pequeño país para la historia de la humanidad? En concreto para los europeos mediterráneos que tantos lazos tuvimos con ellos, es parte de nuestra propia esencia, somos sus herederos en lo bueno y en lo malo. ¿Cuántas palabras que pronunciamos cada día no tienen en el griego clásico su raíz? ¿Cuántos mitos que todavía siguen vigentes nos tuvieron su origen en esa cosmogonía que con tanta imaginación fueron creando? ¿Cuántos griegos ilustres no nos vienen a la memoria? En definitiva ¿cuánto de lo que cada día pensamos, decimos, creemos, practicamos, no nació en esas pequeñas “polis” dispersas por la esquina oriental de ese minúsculo charco llamado Mediterráneo.
Grecia es un país del que todos tenemos una idea soñada, una historia siempre pendiente de profundizar, una civilización que se reconstruye a si misma a través de los pueblos que la han ido adoptando. Bien es verdad que los griegos de hoy y los de Pericles no tienen nada que ver, pero no es menos cierto que viven sobre los mismos lugares, que todavía muestran los restos portentosos de su cultura. También es cierto que la Grecia clásica comprendía gran parte de la actual Turquía, así Troya, Asos, Pérgamo, Éfeso -entre otras- se encuentran allí, pero Grecia que nace de las islas, especialmente Creta, no podemos hablar de un solo pueblo original, era un mosaico de ciudades y pueblos a menudo enfrentados entre si. Pero fueron capaces de proyectarse hacia el exterior en forma comercial, siendo expertos navegantes, también fueron capaces de dejarse conquistar por los romanos a los que helenizaron de tal manera que fueron ellos sus mayores propagandistas, que incluso copiaron sus dioses limitándose a cambiarles el nombre.
Pero Grecia también es Bizancio, cuya existencia hasta mil años después de la caída del imperio romano de occidente de idea de su fortaleza y de la influencia que ejerció a lo largo de ese tiempo.
En definitiva, Grecia ofrece de todo para todos, desde el sol y la playa, hasta el recogimiento de los Monasterios más espirituales, desde la gastronomía elemental y pura basada en productos auténticos, hasta la complejidad de sus construcciones filosóficas, la música popular y el teatro clásico, esculturas y templos, sin olvidar la gente, ese elemento esencial del decorado, sin el cual no existe vida. Y como factor común a todo el conjunto está el mar: thalasá, siempre presente en sus recortadas costas y en las mas de mil islas. Llegar en barco a Grecia supone un plus adicional, si además eres miembro de la tripulación de ese barco, no hay palabras que expresen lo que se siente, es algo que comprenderán quienes participen de ese punto de vista y dejará indiferentes a los que sean de otra opinión.
En definitiva nos proponemos aprovechar de la alfa a la omega todas las posibilidades que se nos ofrezcan en el tiempo que disponemos, seguro que nos quedarán muchas cosas por ver, pero también es verdad que eso pasa siempre y será un motivo para pensar en volver algún día para servir de guía a otros y aprovechar para visitar algo nuevo y recordar lo ya visto a la luz otra situación personal y estacional.
Comeremos Musaka y queso feta, beberemos ouzo y vino resinoso, bailaremos sirtaki y espero que en algún atardecer frente al mar un bouzoúki deje oír sus vibrantes notas como contrapunto a una melancolía que sin duda nos invadirá al desear no movernos de allí. Seremos turistas, pero de esa especie que quiere integrarse -al menos temporalmente- con la vida y la civilización del país visitado.
Lo importante no es desplazarse, ni llegar, ni siquiera el saber cuando o a dónde se parte; el verdadero sentido del viaje no es llegar, sino viajar y averiguar que ese lo que ocurre dentro de nosotros durante ese tiempo.
El verdadero viajero debe acercarse al territorio visitado con humildad, no con prepotencia, con ganas de aprender, de integrarse, no de comparar; abierto a lo que el terreno le ofrezca, no displicente y ¡son tan pocos los que pueden aceptar esta propuesta…! que ahí está el verdadero mérito de los que podemos hacerla propia.
Europa en General y Grecia en particular han aportado al mundo el humanismo que es la constatación que el ser humano es la medida de todas las cosas, de ahí sus famosos cánones que establecían las proporciones ideales de la figura humana que luego trasladaban a los edificios. La constatación de que el ser humano es el sentido último de la evolución, del desarrollo y el progreso. Una actitud humana que no espera ninguna respuesta mágica o milagrosa al problema de la muerte ni pretende la solución a los problemas terrenales mediante fuerzas sobrenaturales. Todo se encuentra dentro de nosotros mismos.
Pero ¿quedan humanistas en Europa? ¿hay todavía gente apasionada por saber, por descubrir? ¿por la belleza? ¿por la verdad? O simplemente por conocerse a si mismos?
Somos los únicos seres vivos capaces de orientarnos por nosotros mismos, con independencia de nuestros instintos. Poseemos conocimientos adquiridos y transmitidos por otros, a los que añadimos nuestra propia experiencia. Pero ese conocimiento, está siendo sustituido por una tecnología que acabará por destruir nuestras formas de convivencia humana, al menos tal cual se han desarrollado hasta ahora en el devenir de la humanidad.
El ser humano es un animal dotado de palabra, por ella nos intercambiamos opiniones con los otros. Ese animal se hace hombre en la medida que es capaz de expresar sus pensamientos. Pero ¿qué nos impulsa a expresarlos por escrito? En concreto ¿qué empeño tengo en plasmar esta historia? La respuesta es bien sencilla, poner en orden los días y las experiencias, para en unión de las fotos conformar un archivo al que poder acudir para rememorar cada etapa. No hay ninguna pretensión mas allá, salvo la de dar cuenta a otros que viajar aquí en un velero está al alcance de todos aqeullos que quieran dedicar tiempo para ello.
¿Qué decir de Grecia? Cuando piensa en esa palabra multitud de imágenes, de mitos, de palabras, de pensamientos afloran. Toda la civilización occidental está basada en esa cultura, ir allí supone volver a la casa de nuestros ancestros. Personalmente ya he vivido la experiencia de arribar a Cefalonia en velero, (UN RECUERDO CARIÑOSO PARA ANDRÉS PATRÓN DEL PAMALITA Y JAIME) lo mismo que hizo Ulises, ahora lo haré como patrón y armador, eso viene a añadir un plus de disfrute. No me llevan, voy.
¡Thalassá, thalassá! Cuentan que gritaron los mercenarios de Ciro según relata Jenofonte, en la Annabasis. Ese mar que baña costas recortadas, de aguas claras, sin mareas, aunque no siempre tranquilas y su luz, esa cegadora y clara luz.
Recorreremos algunas islas del Eptaneso que nos servirán para hacernos una idea de lo que son las otras 777 islas habitadas y un innumerable conjunto de islotes que salpican el mar Egeo y el Jónico.
Yo le pido al padre Zeus “el que acumula las nubes” nos sea propicio y ordene a:
Poseidón y Tritón.- Que nos otorguen buenas navegaciones
Bóreas, Céfiro y Eolo.- Que nos proporcionen vientos propicios
Asclepio.- Nos cure de las enfermedades que nos pudieran aquejar.
Y en particular en mi caso, a Clío, que es la musa de las historias, me asista para poder plasmar de modo fiel y entretenido lo que vayamos viendo y haciendo.
Y terminadas todas nuestras aventuras grecas, podamos seguir viaje a Croacia, y emprender el regreso para volver a casa como Ulises y empezar a maquinar nuevos viajes. Prometo formalmente hacer a la vuelta un sacrificio propiciatorio, con abundantes libaciones y quemando grasa de animales para luego ser comida en comunión con aquellos que se alegran de nuestro regreso y que sin llegar a ser una hecatombe plazca a los dioses en agradecimiento por lo que sin duda nos concederán los que desde siempre gustaron de juntarse con los humanos.
Aquí hemos coincidido todos los pueblos mediterráneos y varios que sin serlo tuvieron aquí sus intereses, esa superposición de culturas ha dejado un conglomerado peculiar, que cada uno analiza según sus ideas propias. Pudo ser de otra manera pero es como es, así hay que aceptarlo y respetarlo. Ya retomaremos este tema en otro momento, ahora me parece que toca siesta reparadora de las emociones matinales y preparadora de la noche de guardia que se avecina.
He empezado a leer un libro de Jordi Esteva llamado LOS ÁRABES DEL MAR, el inicio no puede ser mas interesante. El escritor siempre había soñado con ir a los lugares legendarios, de nombres rotundos en los cuales los árabes habían establecido rutas de comunicación marítimas que luego explotaron otros países. En realidad como le dice un viejo, el viajar allí era mas que un impulso, era un maktub (cumplimiento de lo que estaba escrito) reflexiono sobre ese sentido fatalista de los musulmanes y pienso si no será mas fácil amoldarse al destino que luchar contra él. Lo escrito, escrito está; aunque no se sepa muy bien quien lo escribió y en donde.
A las 18 horas dejamos atrás el faro del cabo Spartivento, el último punto de la península italiana, la próxima tierra será la griega; pasamos del Tirreno al Jónico. Por delante 40-48 horas de mar.
Pero este mar caprichoso cambia su faz y nos alcanza un chubasco, los vientos suben y vienen por donde les da la real gana, no obedecen a los pronósticos meteorológicos. Debía ser del NW y es del NE, la diferencia es de ir de aleta a ir de ceñida.
Un pájaro marino confunde nuestro cebo con un pescado y todo intrigado le hace numerosas pasadas hasta que se convence que no es lo que parece.
El viento finalmente rola al NW, eso si, después de haber subido hasta los 28 nudos, el mar se va montando y la velocidad que llevamos solo con la mayor, pasa a veces de los 8 nudos. A este paso llegaremos mucho antes de lo previsto.
Comentarios
Precioso poema con el que
Precioso poema con el que toda esperanza nueva, incierta, se identifica. Llegar al final, sin prisas, sin pausas, disfrutando de todo aquello que se vaya asomando a tu paso. Buena navegación. Marcel, gracias por compartir tanta belleza. Un abrazo
Gracias a ti Elvira por
Gracias a ti Elvira por entretenerte con estas palabras que son el reflejo de un día a día diferente del habitual.
Gracias tambien por tus comentarios
Otro para ti.